• Ir a navegación principal
  • Ir al contenido principal
  • Ir a la barra lateral primaria
  • Ir al pie de página
CSALUDABLE

CSALUDABLE

El primer, indudable paso para sanar cuerpo, mente y espíritu es balancear la flora intestinal

  • Quienes Somos
  • Empieza Aquí
  • Reset Low Carb
  • Podcast
  • Contacto

carbohidratos

Metabolismo de los carbohidratos [importancia del Low-Carb]

febrero 10, 2018 Por Paula Rincón

El metabolismo de los carbohidratos es un proceso que se ha venido estudiando por muchos años en la comunidad científica, al igual que el de sus hermanos macronutrientes (proteínas y grasas), porque si sabemos cómo actúan nuestros alimentos de manera microscópica, sabremos sus efectos macroscópicos.

En la dieta cetogénica, tal como lo hemos mencionado en la mayoría de nuestros artículos, el balance de los macros es sumamente importante, teniendo en consideración que los carbohidratos deben ser consumidos en proporciones mínimas (menos de 60 gramos diarios). Gráfico proporcionado por Mammoth Hunters. Este régimen puede sonar muy autoritario y poco permisivo, pero no existe una única dieta cetogénica, algunas son más permisivas que otras y esto dependerá del tipo de carbohidratos que ingieras y de como se metaboliza en el organismo.

Por lo tanto, es pertinente que sepas cómo se metabolizan los carbohidratos, o al menos lo básico.

Metabolismo de los carbohidratos

Cuando comemos carbohidratos en forma de pan, harinas, azúcares, etc, los jugos gástricos lo degradan hasta lo más mínimo para su fácil digestión y absorción intestinal.

Una vez absorbidos, pasan al torrente sanguíneo en forma de glucosa, su molécula más básica. Esta glucosa recién absorbida es la que determina nuestros niveles de glicemia, los cuales deben estar en un rango de 60 a 120 mg/dl.

Sin embargo, cuando ingerimos carbohidratos, estos aumentan los niveles de glucosa en sangre por encima de lo normal, por lo cual nuestro organismo tiene que hacer algo urgentemente para regularla y volver a los valores normales.

Los consume

Los almacena

En el primer caso, es indispensable tener una buena actividad física y metabólica para utilizar la glucosa como medio de energía. Comúnmente los procesos físicos como la actividad cerebral y demás funcionamientos de diferentes órganos, consumen glucosa como medio de energía.

El problema con esto, es que la glucosa, a pesar de ser una fuente de energía rápida y eficaz, es muy pobre. Mientras que 1 gramo de glucosa nos da 4 KCal, 1 gramo de grasa nos da 9 KCal.

Con esto quiero decir que necesitamos consumir más carbohidratos para satisfacer los requerimientos energénicos diarios, cosa que no sucede con las grasa, pero ya hablaremos de esto en el siguiente post.

Ahora bien, el ser humano promedio, consume más carbohidratos de lo que realmente necesita, así que el organismo tiene que hacer algo con este exceso.

Insulina al rescate

Cuando suben los niveles de glicemia en sangre, las células betas del páncreas segregan insulina, la cual tiene la capacidad de almacenar este exceso de glucosa en el interior de las células de nuestro cuerpo.

Una vez en el interior, los carbohidratos pueden ser consumidos en el citosol por medio de la glucólisis, o por otro lado, pueden ser almacenados en forma de glucógeno o grasas (lo que causan esos rollitos indeseables en nuestro abdomen).

Dirás entonces «Pero la insulina es buena», y si, la insulina es justa y necesaria. Sin embargo, cuando abusamos de nuestra alimentación, y consumimos más carbohidratos del que necesitamos, la insulina juega un papel malvado.

Al tener niveles excesivamente elevados de glucosa en nuestra sangre, el páncreas liberar mayor cantidad de insulina, esto con el tiempo puede ocasionar que las células de nuestro cuerpo comiences a «desconocer» la insulina como molécula.

Esto es lo que se conoce como «Resistencia a la insulina». Cuando las células se vuelven resistente a la insulina, la glucosa no se almacena, por lo tanto queda liberada en la sangre causando hiperglicemia. Todo esto se conoce como diabetes mellitus tipo 2.

Ahora bien, por si no fuera poco todos los problemas de salud que conlleva esto, te tengo otra mala noticia: El hiperinsulinismo te hace más obesa.

Cuando suben los niveles de glucosa porque obviamente no pueden ser almacenadas en las células por la resistencia a la insulina, el páncreas secreta aún más insulina para intentan compensar (un intento fallido).

Este hiperinsulinismo (niveles de insulina elevado en sangre), te hace vulnerable a la obesidad por la «Teoría de la Obesidad Hormonal».

Básicamente esto se explica porque mientras más resistencia a la insulina tengas, más insulina liberará el páncreas, esto se traduce en obesidad. Por ende, mientras más obeso seas, más insulina liberará el páncreas y esto fomentará la resistencia a la insulina.

En conclusión, un círculo vicioso de obesidad. Porque tristemente, mientras más tiempo dures obeso, más difícil te será bajar de peso.

¿No te ha pasado que sin importar cuando ejercicio hagas no bajas de peso?

Tal vez la insulina sea el problema.

En mi próximo artículo te estaré hablando del metabolismo de las grasas y de por qué estas son mejor fuente de energía que los carbohidratos, así que está pendiente 😉

Las proteínas

Las proteínas, a pesar de ser consumidas en mayor cantidad que los carbohidratos, también deben ser reguladas. Esto por una simple razón: TAMBIÉN REQUIEREN DE INSULINA PARA SU METABOLISMO.

A pesar de querer ganar masa muscular, nuestros requerimientos diarios de proteínas no son tan altos como comúnmente se piensa. Tal como se refleja en el gráfico anterior, solo necesitamos un 20% de proteínas al día.

Estas se degradan en aminoácidos, y son estas moléculas las que van a hacer utilizadas en diversos procesos metabólicos, en especial los regulados por enzimas.

Sin embargo, cuando consumimos más proteínas de las que necesitamos, estos aminoácidos formarán nueva glucosa por un proceso llamado gluconeogénesis. Proceso que, por cierto, se realiza casi exclusivamente en el hígado.

Esta nueva glucosa necesitará ser almacenada y para ellos requerirá insulina, volviendo así al círculo vicioso.

Además, al ser la gluconeogénesis un proceso casi exclusivo del hígado, esto fomenta el padecimiento de hígado graso, lo cual no ayuda para nada a la resistencia a la insulina.

Las proteínas son buenas, pero ten en consideración su metabolismo cuando elijas que cantidad consumir.

¿Y que pasa con las frutas?

Las frutas son otro caso aparte, su carbohidratos es la fructosa y, a diferencia de la glucosa, es metabolizado exclusivamente en el hígado.

Pero para no extender más este artículo, te invito a que leas mi post anterior donde hablo más sobre la fructosa, porque como te dije, son un caso a parte.

Si comes regularmente frutas, es mejor que conozcas a la fructuosa.

¿Cómo comer Low-Carb?

Es lógico que te preocupes ya que casi todo lo que conseguimos en el supermercado de alto en carbohidratos.

La buena noticia es que existen un millón de recetas para que disfrutes de una alimentación cetogénica rica.

Nuestro plan de alimentación Si C Puede con C de Casa ofrece opciones culinarias low carb que harán que tu insulina esté en armonía con tu cuerpo y tu peso.

Además, Si C Puede con C de Casa tiene incluido un extra de entrenamiento en casa de 4 semanas, para que no solo mejores tu salud, sino tu figura.

¡Descubre las maravillas de Si C Puede con C de Casa!

Archivado en:Uncategorized Etiquetado con:bajo en carbohidratos, carb, carbohidratos, cetogenico, cetosis, comida baja en carbohidratos, LCHF, Low carb, Low carb high fat, macronutrientes, macros, metabolismo, metabolismo de los carbohidratos, vida cetogenica

Si comes regularmente frutas, conoce a la fructosa!

enero 4, 2018 Por Robert

La fructosa es el carbohidrato de las frutas… Porque si, las frutas también tienen carbohidratos.

Existe mucha variedad de carbohidratos y estos se encuentran distribuidos en la naturaleza en diferentes formas, sin embargo, en nuestro cuerpo las cosas funcionan un poco diferente.

La glucosa es la principal fuente de energía de las células del cuerpo humano. Cuando se ingiere una gran cantidad de glucosa esta se distribuye por todo el organismo para ser metabolizada, incluso el corazón, los pulmones, el cerebro y los riñones ayudan al hígado en este proceso, aligerando su trabajo.

Por lo cual, aproximadamente un 80% de la glucosa que ingerimos es metabolizada por otro órganos que no sea el hígado. Pero la historia con la fructosa es muy diferente.

El metabolismo de la fructosa es NETAMENTE hepático, lo que quiere decir que el 100% de lo que ingerimos de fructosa es 100% metabolizado en el hígado.

De esta manera, el hígado trabajará sin descanso para degradar la fructosa en un compuesto que si pueda ser utilizado por las demás células del cuerpo.

Por lo tanto, el metabolismo de la fructosa es un poco más lento que el de la glucosa y por consiguiente, aumenta sus niveles en sangre rápidamente.

Esto ocasiona que se concentre mayor cantidad de fructosa en el hígado que en cualquier otra parte del cuerpo y, además, aumenta los niveles de insulina, en especial en el hígado.

Imagina esto:

Si consumes 100 gramos de glucosa, esta se va a metabolizar en 170 puntos de tu cuerpo.

Por otro lado,si consumes igualmente 100 gramos de fructosa, esta se va a metabolizar en solo 5 puntos del hígado. Mientras más fructosa ingieres, más metabolizas.

El hígado metaboliza la fructosa para que pueda ser utilizada por las demás células del organismo.

El producto final del metabolismo de la fructosa puede ser: glucosa, lactosa y glucógeno, este último se almacena en los adipositos en forma de grasa.

Pero cuando el almacén de glucógeno está lleno, la fructosa en exceso es almacenada en la grasa hepática por medio de lipogénesis (formación de nueva grasa).

Al final, todo se traduce en Hígado Graso…

Además, el hígado graso es un factor importante en el padecimiento de la resistencia a la insulina. Es decir, que las células del cuerpo son resistente a los efectos habituales de la insulina en niveles normales.

La insulina favorece la reducción de los niveles de glucosa en sangre porque promueve la introducción de la misma en las células para su almacenamiento.

En conclusión, la resistencia a la insulina provoca hiperglicemia (niveles elevados de glucosa en sangre), que a su vez genera hiperinsulinismo (niveles por encima de lo normal de insulina en sangre).

Y cómo resultado final, todo esto se cataloga médicamente como “Diabetes tipo 2”.

Un estudio realizado en el año 2009, donde se dio de comer a individuos saludables el 25% de las calorías diarias con glucosa o fructosa.

Los resultados fueron que aquellos que fueron alimentados con fructosa desarrollaron en a penas 6 días después resistencia a la insulina, mientras que los que consumieron glucosa no tuvieron cambios significativos.

Por lo tanto, se considera que la fructosa tiene una alta toxicidad para el humano por varias razones:

1. Por su metabolismo netamente hepático.

El cual produce lipogénesis que se va a almacenar directamente en el hígado.

2. La fructosa se metaboliza sin límites

Es decir, que todo lo que se consume se metaboliza, y el exceso se convierte en hígado graso.

3. No existe una vía alternativa para almacenar la fructosa

El exceso de glucosa se almacena fácil y seguramente en forma de glucógeno. Cuando es necesario, se degrada el glucógeno nuevamente en glucosa para ser utilizada por las células.

Pero no esto no sucede con la fructosa debido a que ella se metaboliza en grasa que no puede ser utilizada con facilidad.

Si bien es cierto que la fructosa es un azúcar natural, no hay que olvidar las bases de la toxicología que dice que el veneno lo hace la dosis y no el compuesto en sí.

Con esto no quiero decir que vas a eliminar al 100% la ingesta de fructosa, pero si debes regular en consumo de la misma.

En ocasiones no hace daño lo que comes, sino la cantidad que comes

Sin embargo, existen otros compuestos donde sin importar la cantidad deberías de evitar. Nosotras los llamamos «8 abominables»

¿Disminuir el consumo de frutas te ayudará a bajar de peso?

Recuerda que todo esto es un complemento, no existe una dieta donde para bajar de peso solo tengas que comer una sola cosa y ya (al menos no una dieta efectiva y saludable).

Por lo tanto, el disminuir el consumo de fructosa te ayudará en tu meta fitness, pero habrán muchas otras cosas que tendrás que hacer para lograr resultados favorables.

Es importante que siempre tengas en mente que más que verte bien, lo importante es estar saludable. Con la disminución del consumo de fructosa prevendrás el padecimiento de hígado graso, la resistencia a la insulina y la Diabetes tipo 2.

Con esto no solo logras verte bien, sino mejorar tu calidad de vida y la longevidad de la misma.

No te olvides de mover tu cuerpo

Ningún hábito alimenticio saludable está completo si no lo complementas con entrenamiento físico. No es necesario que te conviertas en un esclavo del gimnasio, pero si que muevas tu cuerpo de vez en cuando.

Pero si lo que en realidad quieres es reducir tus medidas y tonificar tu cuerpo, hay otras cosas que puedes hacer. Te recomiendo que le eches un vistazo a nuestro plan de entrenamiento EN CASA Si C Puede con C de Casa.

Con este circuito podrás lograr tu meta fitness en solo 4 semanas sin necesidad de pagar un gimnasio, comprar maquinaria costosa y desde la comodidad de tu casa.

Archivado en:Uncategorized Etiquetado con:alimentación sana de elección, carbohidratos, comer frutas, Comida Saludable, dieta baja en carbohidratos, dieta high fat, dieta low carb, dieta saludable, Fructosa, fructosa carbohidrato, fructosa o glucosa, fruta, frutas, glucosa, higado graso, insulina, LCHF, obesidad hormonal

Barra lateral primaria

  • Facebook
  • Instagram
  • YouTube

Tanto las Carnes Blancas Como las Rojas son Inocentes

Autor: Dr. Mauricio Arango MD

¿Son Las Carnes Blancas, En Realidad Tan Malas Como Las Rojas?

Autor: Paula Rincón

Lo que la Obesidad, los Infartos, la Diabetes y los Ovarios Poliquísticos Tienen en Común

Autor: Dr. Mauricio Arango MD

¿Qué tan obsoleto es el manejo médico actual de la obesidad?

Autor: Dr. Mauricio Arango MD

¿Es verdad que la tiroides se afecta con la dieta keto?

Autor: Paula Rincón

Seis Recetas Para Una Dieta Low Carb, Autoinmune y Baja en FODMAPs

Autor: Imelda Orozco

Seis Cosas Que Hacen Exitosa Una Dieta De Eliminación

Autor: Paula Rincón

Seis Recetas para una dieta low FODMAPs Bajas en Carbohidratos

Autor: Imelda Orozco

¿Es La Dieta Keto Realmente Pro-inflamatoria?

Autor: Dr. Mauricio Arango MD

Pastel de Calabaza Low Carb, libre de lácteos

Autor: Cristina Gómez

¿Es malo tomar biotina para la caída del cabello?

Autor: Paula Rincón

¿Cómo detener la caída del pelo en Keto?

Autor: Paula Rincón

Pan de Molde Keto / Low Carb

Autor: Cristina Gómez

Las Pruebas de Intolerancia Alimentaria ALCAT son un Fraude

Autor: Paula Rincón

¿Es de preocupar la caída del cabello en Keto o Low Carb?

Autor: Paula Rincón

Por qué no te debe preocupar la cetoacidosis en Dieta Cetogénica

Autor: Dr. Mauricio Arango MD

Receta Pudín de Chía Low Carb

Autor: Paula Rincón

Keto Estricto

Autor: Paula Rincón

Receta de Coliflor Rostizado al Curry

Autor: Paula Rincón

¿Cómo limpiar el cuerpo? El Detox Definitivo

Autor: Paula Rincón

Tanto las Carnes Blancas Como las Rojas son Inocentes

Autor: Dr. Mauricio Arango MD

¿Son Las Carnes Blancas, En Realidad Tan Malas Como Las Rojas?

Autor: Paula Rincón

Lo que la Obesidad, los Infartos, la Diabetes y los Ovarios Poliquísticos Tienen en Común

Autor: Dr. Mauricio Arango MD

¿Qué tan obsoleto es el manejo médico actual de la obesidad?

Autor: Dr. Mauricio Arango MD

¿Es verdad que la tiroides se afecta con la dieta keto?

Autor: Paula Rincón

Footer

Productos

  • Producto 1
  • Producto 2
  • Producto 3
  • Producto 4

Enlaces Útiles

  • Empieza Aquí Respaldo
  • Reset Low Carb
  • Podcast
  • Contacto

Legal

  • Quienes Somos
  • Términos y servicios
  • Política de privacidad

DESCARGO DE RESPONSABILIDAD

El contenido de CSaludable.com no sustituye el criterio de tu médico.
Todo lo que encontrarás en este sitio web está diseñado para informar, no para reemplazar la relación que existe entre un usuario de la web y su médico.
Todas las decisiones que tomes con respecto al cuidado de tu salud debes consultarlas previamente con tu equipo médico tratante. No sugerimos que cambies o alteres sus tratamientos o recomendaciones por algo que leas en la web.
A pesar que parte del equipo gestor del contenido de esta web y otros productos y recursos en csaludable.com son profesionales de la salud y médicos, en ningún momento, se establecerá una relación médico-paciente entre los usuarios de la web y los médicos del equipo gestor.
La información que encontrarás en esta web, textos, datos, gráficos, imágenes, sugerencias, orientaciones y cualquier otro material, está elaborado con fines informativos. A pesar de ser una fuente de máximo rigor, no deberá sustituir al diagnóstico, tratamiento ni las recomendaciones del profesional o profesionales que llevan el proceso de tu enfermedad.
No ignores, evites o demores los consejos de tu médico por algo que has leído en csaludable.com o nuestros productos y comunicados. Utiliza la información y recursos que te ofrece csaludable.com para plantear tus dudas o inquietudes en tus visitas a tu equipo médico tratante. Todo esto ampliará la relación con tu médico y el conocimiento sobre tu situación.

Copyright © 2019 CSALUDABLE.COM